TripNtale is the best place to show off your travel   Upload Photos Now! X

Vacas y otras especies. La calle es suya

Viewed: 693  

 

Una ciudad, un pueblo sin animales en la calle no se concibe en la India: es como un jardín sin flores, como un mar sin olas, como un árbol sin ramas, como un mundo sin mamones... La fauna de las calles indias está compuesta principalmente por vacas, cerdos, perros, búfalos y burros. Todos, excepto los burros y los búfalos, van por libre, «a su bola»; pero mientras los cerdos necesitan un espacio vital —unos metros de seguridad—, las vacas y los perros lo abarcan todo. Y cansa. Cansa porque tienes que tener cuidado ya no de que te roce una vaca, si no de que en un momento de relajación se cague literalmente en tus narices: aparecen en cualquier callejuela impidiéndote pasar si están tumbadas y te obligan a sortear patas, cuernos y rabos mientras a escasos centímetros tienes un perro sarnoso, agua estancada o simplemente un montón de porquería. Deseas que no se muevan. Las ves tranquilas, seguras, «con poderío», entrando en las casas, en los comercios, saliendo de los urinarios públicos, metidas en los atascos, a tu lado, buscando su hueco para pasar. Van sobradas.

Todo el mundo las respeta y, es curioso, reciben menos bocinazos —o ninguno— que el resto de los mortales. Las hay de todos los tipos: pequeñas y grandes, flacas y gordas; huesudas, sucias, locas... Veneradas por los hinduistas son reinas de la calle, emperatrices de cuatro patas de un mundo fascinante e incomprensible. Y yo, en uno de esos juegos de la mente en los que de vez en cuando me paraba a descansar, deducía que en India, la colorada vaca que ríe moriría de uno de sus ataques de hilaridad viendo como los humanos estamos a su merced. La primera vez que ves una te hace ilusión, la segunda vez exclamas: ¡Es verdad que las vacas son sagradas! A partir de ahí, se acaba el romanticismo y empieza el hastío de ver tanto vacuno. Estas vacas indias no tienen ese aire fresco de vaca de pueblo español ni su gracia en el andar. Huelen distinto. Son por lo general vacas grises o blancas que al verlas, te planteas seriamente hacerte vegetariano.

Los cerdos son jabalíes sin colmillos y nunca conseguí adivinar la utilidad que tenían en India, donde excepto en la zona de Goa la población, por la influencia portuguesa, los come. No verás nunca un lechón en la carta de un restaurante y si lo ves, el cerdo tiene pedigrí: es australiano. Los cerdos parecen haber copiado el parsimonioso paso de las vacas y andan igual. Menos los cochinillos, que sin previo aviso y sin pedir permiso ni perdón, corretean a tu alrededor y se cuelan entre tus piernas cuando el estrepitoso sonido de un vertido de despojos anuncia su hora de comer. Son puercos de color pardo o gris y olor agrio: cerdos con suerte.

Los perros son de mil razas, ninguno ganaría un concurso porque no hay dos iguales. Son perros masala que nunca obtendrán árbol genealógico. Son animales de castas bajas a los que no se les conoce ni padres ni dueños. Algunos están en unas condiciones de desnutrición alarmantes. Además se los ve llenos de mordeduras, sarna o vaya usted a saber qué. Son los parias de este zoo andante que exhiben las ciudades y pueblos de la India. Un zoo para el que no hace falta sacar entrada, pero que, a veces, pagarías por la salida: agota.

Los animales indios tienen un denominador común: son indios y como tales son pacíficos, resignados, sosegados y lentos. En ocasiones creía que eran «reencarnación»: inquietaba.

Menos mal que había pocas gallinas. Eso hubiera sido bastante para mí.
 



Comments

Please Login or Sign Up to comment.

or

or


Soul India I 17 de junio - 6 de julio

India



Home Service done the smart way