Los "Hi Friend"
Al principio el mundo se dividía en pueblos, en tribus grandes... Con el paso de los siglos comenzaron a aparecer las civilizaciones. Más tarde, los imperios, que se repartían entre varios continentes. Hubo alguien, quizá griego, que simplificó las cosas dividiendo el mundo en dos: de un lado Oriente, del otro Occidente; pero en estas apareció el marketing y se inventó la segmentación: así, América se pluralizó pasando a ser «Las Américas», que cada uno hacía como podía:
Los estrategas, no contentos con este batiburrillo, idearon en una sesión de brainstorming una nueva segmentación que, hoy en día, es la más aceptada en todos los foros internacionales; a saber: primer, segundo y tercer mundo. Una segmentación basada en el dinero y en el poder. Existen también los países del cuarto mundo, países de regional que nadie se preocupa de ellos ni para ayudarlos, visitarlos ni explotarlos: países que no aparecen en el mapamundi de la ambición.
Esto viene a cuento, porque en los países de segunda y tercera división, uno tiene la oportunidad de conocer a un montón de gente, cuyo objetivo es venderte algo y aligerarte la cartera, aunque nunca lo manifieste. Son diamantes en bruto; son los candidatos perfectos para las empresas que publican ofertas del tipo: «Se precisa personal entusiasta y dinámico para importante empresa líder en su sector. No necesaria experiencia. Altos ingresos. Interesados presentarse en el Hotel Las Vegas, día 26 de marzo de
Lo asombroso del asunto es que estos pájaros, alguno de ellos con un desparpajo y una gracia fuera de lo común, nunca llevan nada encima para ofrecer; pero lo que quieras, lo tienen; lo que no quieras, también. Son vendedores sin maletín, comisionistas autónomos —alguno de guante blanco—, cuya oficina es la ciudad y sus despachos se reparten por las aceras. Afirman ser estudiantes o trabajadores en su día libre o de vacaciones. Cuando se dirigen a ti —«pasaban por allí»—, sólo quieren hablar, conocerte, hacer amistad, practicar su inglés. Poco más. Según ellos, no son comisionistas, no son vendedores; son buena gente. Saludan siempre con un «Hi friend» moviendo el brazo como «Toro Sentado», un primo que les queda bastante lejano. Aparecen como salidos por arte de magia de una chistera junto a ti, y durante unos minutos te someten a un interrogatorio que ríete tú de los encuestadores profesionales. No les hace falta manejar complicadas aplicaciones de Data mining o Data warehouse: cuando han acabado el interrogatorio saben perfectamente no sólo lo que te van a ofrecer y el cómo, sino también las posibilidades reales de éxito que van a tener.
Son simpáticos, se preocupan por ti: ¿Cómo están la mujer y los hijos?; por tu salud ¿Cómo te sientes en India?; por tu trabajo ¿Cuál es tu profesión, estás contento, te pagan bien...? Como grandes amigos son hospitalarios ¿Quieres venir a mi casa?; cuando estás solo, quieren estar a tu lado ¿Dónde vas?, ¿te puedo acompañar? Te quieren mostrar lo mejor de la ciudad ¿Qué vas a visitar?, ¿conoces el sitio tal...?
Y esto, que sin dinero por medio sería algo genial, se convierte en un zumbido constante de «moscas cojoneras» que impiden disfrutar del viaje y que dependiendo de los días, te cuesta más o menos aceptar. Los «Hi friend» son tan habituales como las vacas, las palomas o los fuertes en Rajastán: muy Indio.




